Suelo escribir cartas cuando sano el enfado que me produce una relación o un desastre o un duelo.
A veces de hecho, todas son lo mismo.
Pero hoy quiero hacer algo diferente porque me ha parecido que te lo mereces, y siempre me ha nacido el rollo ese de la justicia poética.
No soy poeta ni justiciera pero dicen que soy buena leyendo a las personas.
Y quizá sino hoy algún día en que te mires al espejo y no te veas te venga bien saber que alguien sí te ve.
Así que esta carta es un recurso. Esta carta es una voz en tu conciencia a la que siempre podrás volver.
No se moverá de aquí, ni yo tampoco :)
No eres una persona corriente. Creo que eso ya lo sabías, pero quizás no entiendas las cosas que te diferencian para bien. Creo que eres una experta en ver tus sombras y eso es algo que admiro profundamente pero a veces no se te da tan bien ver tus luces. Y para eso estoy aquí.
Hay personas que se diferencian del resto porque se salen de lo predecible. Y tienes parte de eso, pero necesito que entiendas a qué me refiero cuando digo "diferente".
Diferente en tu caso es la potencia de cien tormentas que no cesan en su envite hasta que sale el sol. Y por ello el sol se siente más cálido, más valiente, más sereno. Eres ambas fuerzas y las manejas sin a penas saberlo, sin a penas pretenderlo ni negociarlo.
La fuerza y la serenidad forman parte de ti y sabes exponerlas, compartirlas, co crearlas. No eres caos puro y ahí radica la belleza de tu esencia.
Ves tu caos porque te enseñaron a verlo, nadie señaló tu ternura ni tu compasión ni tu cariño.
Pero están ahí y laten con una intensidad que es difícil dejar de mirar.
Entiendo que te mueve la fuerza del deseo, ¿y como no iba a moverte? Siendo la poderosísima mujer que eres.
Pero no eres solamente eso. Nunca lo fuiste.
Hay un hogar en ti que ofreces al mundo. Un espacio seguro al que creo que pocos tienen acceso y que por extraño que te pueda sonar, muchos matarían por encontrar. Muchos mueren sin encontrar.
Creo que eres el sueño de muchas personas que aún ni conoces. Y creo que si no las conoces aún es porque tu has olvidado que puedes ser eso. Que ya eres eso. Que ya te pertenece.
Como sé que un día te mirarás al espejo, con un niño en brazos llena de amor y de miedo a partes iguales y entonces sabrás que de hecho sí. Siempre fuiste todo eso. Siempre podrás ser todo aquello que te propongas, e incluso te sorprenderás de acabar siendo cosas que ni sospechabas que serías.
Pero seas quien seas, nunca serás solo tu caos, ni solo el deseo ni solo aquello que otros te pidieron que fueras.
Pase lo que pase siempre habrá ahí dentro el alma de la niña radiante, llena de curiosidad y afecto que sonríe a la cara de las pesadillas y que alumbra los rincones más oscuros de este mundo.
Para mí siempre fuiste eso. No lo dudé ni un momento.
En mi móvil no estás guardada como Raquel, sino como Ra. Porque si tu no gobiernas el sol no sé quien carajo lo hace.
Así que cada vez que el brillo de alguien trate de apagar el tuyo recuerda que no naciste para ser contenida sino para ser vista, comprendida y amada.
Quien no haya entendido eso quizá debió buscarse a una del montón.
Gracias por ser mi amiga, mi confidente y mi maestra en tantos ámbitos de mi vida. Me has enseñado a ser mejor pareja, mejor profe, y no me cabe duda, algún día una mejor madre.
Que nadie te convenza jamás de lo contrario.
Que nadie se atreva jamás a sugerirte lo contrario.
Eres un cambio en el mundo de quienes te rodean.
Y quien no tome eso tan valioso que eres... Tía, que se joda.
Te quiero :)
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