jueves, 17 de septiembre de 2015

Algo se rompía, algo pequeño, pero ahí estaba, rompiéndose. Doliendo.

miércoles, 6 de mayo de 2015

sábado, 28 de febrero de 2015

I believe

I believe if I’d knew where I was going I’d lose my way. I believe that the words that he told you are not your grave. I know that we are not the weight of all our memories. I believe in the things that I am afraid to say.
 Hold on, hold on...
I believe in the lost possibilities you can’t see and I believe that the darkness reminds us where light can be. I know that your heart is still beating, beating darling. I believe that you fell so you can land next to me.
Hold on, hold on...

 ‘cause I’ve been where you are before, and I have felt the pain of losing who you are, and I have died so many times but I am still alive...
I believe that tomorrow is stronger than yesterday and I believe that your head is the only thing in your way. I wish that you could see your scars are linked of beauty. I believe that today it’s okay to be not okay.





sábado, 21 de febrero de 2015

22/02/2015

Últimamente me paso el día pensando. ¿Estuve yo ahí en algún momento y no lo supe disfrutar?

Supongo que este es uno de esos puntos de inflexión en los que la cosa se te complica, y solo puedes salir a flote o hundirte del todo.
Aunque no creo que sea tan evidente, o tan absoluto. Puedo hundirme y salir a flote cinco veces en un solo día. Puedo despertarme con ganas de morirme e irme a dormir pensando que me puedo comer el mundo, si me apetece, o al revés.
Pero es esa falta de control lo que me hace sentirme perdida, descolocada, sola. Es esa falta de control, la que me hace tener que huir cada vez que me cuesta contener las lágrimas, la que me hace morirme de repente, la que me obliga a marcharme.
Nunca estoy tan mal como para rendirme, ni tan bien como para ser del todo feliz. Después de la tormenta siempre llega la calma, y después de la calma la tormenta me vuelve a azotar.
Ojalá pudiera sonar tan convincente para mi misma como les sueno a los demás, ojalá pudiera conocerme un poco menos y creerme un poco más.

Ojalá me costara menos.
Dejarte marchar.


sábado, 31 de enero de 2015

Gracias

Muy pocas veces nos paramos a pensar en las cosas o en las personas que nos han ayudado a llegar a donde estamos. Por suerte hoy alguien me lo ha recordado, y por ello, le doy las gracias :)

Gracias, lápiz y papel, por haber sido tanto tiempo mis compañeros, mis herramientas, mis vías de escape. Por enseñarme que un mundo gris se puede pintar y escribir de mil colores.
Gracias, silencio, por acunar mis sollozos y tejer una bufanda con mis soledades.
Gracias, música, por estar aquí conmigo, cada vez que el silencio era demasiado frío.
Gracias, droga, alcohol, chocolate, por regalarme 20 segundos de felicidad por cada uno de vida que me restabais.
Gracias, suelo, por recibirme, cada vez que me he caido.
Gracias, lluvia, por disimular mis lágrimas, empaparme en tu melancolía y con ella acariciarme el alma.
Gracias, luna, por ser mi aliada y compañera en cada noche de pesadilla y cada nota dedicada.
Gracias, Barcelona, por contener tanto de mi, por dejar que me acurruque entre tus calles, por dejarme bailar, bajando por tus ramblas, por robarme mis sonrisas, y mis lágrimas.
Gracias, Madrid, por acogerme pasada la tormenta, por ser un hogar, un cobijo, una cama.
Gracias, gato, pajarito, por tener el detalle de esperarme en casa.

Gracias, amigos, amor, familia. Gracias por existir. Gracias a los que están y a los que ya se fueron, porque aún no pudiéndome permitir perderles, los he perdido, y cabezotas... Se han quedado.
Gracias por los paseos por la playa, los hombros mojados y las penas condensadas en poco más que tres litronas.
Gracias por cada abrazo, por juntar poquito a poco mis trocitos rotos.
Gracias por ser mi sonrisa durante una partida tonta a las dos de la mañana.
Gracias por las noches de desvelo que pasasteis simplemente sujetándome la mano. Gracias.
Gracias por descubrirme las canciones que más me han hecho llorar, y reir y gritar.
Gracias por explicarme que nos queda mucho vivir, y vete a saber cuanto por soñar.
Gracias por comprender mis sentimientos, gracias por gritarlos conmigo cara al viento.
Gracias por la risa, por el llanto, por esconder mi pena y señalarme el cielo, por tener la inmensa suerte de crecer a vuestro lado.
Gracias a los que os fuisteis, porque llegasteis a tiempo, y os quedasteis más que suficiente.
Gracias porque aunque dejaros fue difícil, teneros valió la pena. Gracias
Gracias porque todos y cada uno fuisteis grandes marinos en la tormenta. Y a la vez fuisteis el puerto.
Gracias por recordarme que aún tenía tiempo, incluso cuando vosotros os quedasteis sin el vuestro

Por poder podría agradeceros casi todo, pero hay alguien a quien nunca he agradecido, y es a mi.
Y hoy me voy a dar las gracias.
Gracias por sobrevivir.
Gracias por cada momento en el que quise rendirme, y no lo hice.
Gracias, por aguantar cada golpe, por lamerme las heridas, por responder siempre que he podido, con una sonrisa.

Gracias a todos.
Gracias por enseñarme que si alguien puede, somos nosotros.

lunes, 5 de enero de 2015

05/01/2015

No sé qué pasa por tu cabeza. No sé si la mirada es el espejo del alma. No sé siquiera si el alma existe. Si sé, no obstante, que si me asomo a tus ojos desde allí veo atardeceres. Y yo, que siempre he tenido miedo a las alturas, olvido mi vértigo y disfruto. Me dejo llevar porque en la vida a veces el mar es alguien precioso. Alguien a quien conoces, un día, y desde entonces los demás días no son días cualquiera. No será el planeta el centro de tu vida, y girar alrededor de ella, como tratando de conocer cada uno de sus lados. Tus lados oscuros, tus anocheceres, tus cuando te escondes a llorar o cuando ríes, o cuando te quedas mirando simplemente un punto, y en ese punto lo piensas todo. No sé qué pasa por tu cabeza, pero quisiera entrar como sabiendo que allí dentro sucede algo increíble. Algo demasiado hermoso para que lo saques al mundo, un escondite donde juega la parte de ti más pura. Si me asomo a tus ojos puedo verlo. No sé si esto es amor, no creo necesitar saberlo. No. Sólo necesito sentir fuertemente las cosas, vivirlas como la primera vez de lo que sea. Sólo necesito que vuelvas, que te pares frente a mí, que me mires. Que me hagas recordar que hay cosas que, más que no sucederle a nadie, sólo le ocurren a uno. Imagina un arcoíris surcando un cielo que únicamente existe para nosotros. Imagina ser los únicos testigos de un milagro, de cuando por ejemplo viajamos en bus de vuelta a casa, y tú miras a través de la ventana, y yo veo tu reflejo en el cristal y el tiempo deja de existir en nuestras vidas. Sólo en nuestras vidas. No sé qué pasa por tu cabeza, pero ojalá sea un viaje muy largo.
-En un mundo de grises