jueves, 20 de julio de 2023

Ella que pudiendo ser veneno escogió ser la verbena

 Me escribiste una carta que me llenó de amor y no sabía como agradecértelo.

Hasta que inevitablemente me di cuenta. Obviamente debía escribirte una de vuelta :)

No sé bien por donde empezar así que ante la duda lo haré por el principio.

Cuando te conocí y me dijiste que eras una chica no lo dudé, no me creó disconformidad, no me pareció extraño. Y podríamos pensar que esto tuvo algo que ver con que soy una persona abierta de mente y que no juzga a las personas que se atreven a ser quienes son, y en parte me gusta pensar que así fue. Pero hubo algo más ahí. Algo que quizá no entendí a simple vista, pero sin duda entiendo ahora.

Encarnas totalmente a la chica que yo nunca me atreví a ser. La que cuando tenía tu edad luchaba con uñas y dientes por salir. La chica que se ríe a carcajadas y llora a lágrima viva. La que sabe exactamente como quiere vestir y le importa muy poco lo que piensen los demás.

La que evita las máscaras. 

Sé que esto puede no parecer gran cosa de buenas a primeras. Pero déjame decirte que eso es muy MUY inusual. Y yo tenía toda la genética a mi favor, tenía cierta popularidad, tenía la mano llena de cartas ganadoras, y aún así, yo no supe ser esto que tu eres hasta que mi adolescencia quedó muy lejos. 

Hasta que el miedo quedó muy lejos.

Tu muestras quien eres hoy, que todavía se te agarran los miedos a la garganta. Muestras quien eres contra viento y marea, contra insultos y malas miradas, contra todo lo que se te ponga por delante. Porque eres una maldita fuerza de la naturaleza. Eres una fuente de energía que no puede parar de crear y de crearse a si misma.

Tú cogiste tus cartas y las vendiste todas para comprarte un vestido y salir a la calle. 

Si eso no es ser una mujer fuerte y poderosa no sé que puede serlo.

Porque el mundo está lleno de mujeres que nacen con el cuerpo que tu anhelas y lo lloran y lo desprecian y menosprecian. Pero ese cuerpo tu lo estás conquistando. Lo estás abrazando. Lo estás trayendo de vuelta hasta ti. 

Así que si algún día dudas de nuevo de si mereces o no ser la mujer que eres y serás. Recuerda que has puesto en juego mucho más que la mayoría. Que has luchado por ello más que la mayoría. Que lo has tenido mucho más lejos que la mayoría y aún así has cruzado infiernos para hacerlo tuyo. Lo has luchado todo. Y un día quizá no muy lejano también lo ganarás todo. 

Porque ante todo eres eso. Una fuerza imparable.

Y me podría quedar ahí, pero no quiero.

No quiero que pienses que "solo" eres eso.

No solo eres una superviviente.

También eres una fuente inagotable de amor y compasión por el mundo que no creo que estés parándote a mirar. Al menos no lo suficiente.

Cuando me escribiste que te dabas cuenta de que no habías estado ahí para mí no pude más que sonreír.

Porque claro que has estado ahí para mí, Elena. Has estado siempre, desde el principio. Desde el primer día en que hablé contigo fuiste la bondad que yo no siempre sé ser. Me enseñaste una comprensión y una pureza que a mi me era ajena. Que no es común, Elena, no lo es para nada.

Y habrá quien diga que esa forma tan tuya de ser es demasiado débil, demasiado blandita. Yo creo que no hay nada más valiente que vivir sin la coraza puesta, sin el juicio en la boca, sin los puños cerrados.

Es imposible estar contigo y no sentir paz. Cualquiera que te vea y te conozca se sentirá en casa, se sentirá a salvo y seguro. No tengo miedo de ser yo cuando estoy contigo. Ahí está tu inmenso don. Cerca tuyo se abre un espacio invisible en el que cualquiera puede ser quien es y sentirse cobijado, comprendido, consolado, aceptado y amado. Contagias tu vulnerabilidad y amor allá donde vas. Llenas los espacios vacíos de ternura.

¿Cómo no ibas a ser una gran mujer?

Si ya has entendido más que muchas de nosotras.

Te quiero :)




martes, 18 de julio de 2023

La osadía de brillar en la tormenta.

 Suelo escribir cartas cuando sano el enfado que me produce una relación o un desastre o un duelo. 

A veces de hecho, todas son lo mismo.

Pero hoy quiero hacer algo diferente porque me ha parecido que te lo mereces, y siempre me ha nacido el rollo ese de la justicia poética. 

No soy poeta ni justiciera pero dicen que soy buena leyendo a las personas.

Y quizá sino hoy algún día en que te mires al espejo y no te veas te venga bien saber que alguien sí te ve.

Así que esta carta es un recurso. Esta carta es una voz en tu conciencia a la que siempre podrás volver.

No se moverá de aquí, ni yo tampoco :)

No eres una persona corriente. Creo que eso ya lo sabías, pero quizás no entiendas las cosas que te diferencian para bien. Creo que eres una experta en ver tus sombras y eso es algo que admiro profundamente pero a veces no se te da tan bien ver tus luces. Y para eso estoy aquí.

Hay personas que se diferencian del resto porque se salen de lo predecible. Y tienes parte de eso, pero necesito que entiendas a qué me refiero cuando digo "diferente".

Diferente en tu caso es la potencia de cien tormentas que no cesan en su envite hasta que sale el sol. Y por ello el sol se siente más cálido, más valiente, más sereno. Eres ambas fuerzas y las manejas sin a penas saberlo, sin a penas pretenderlo ni negociarlo.

La fuerza y la serenidad forman parte de ti y sabes exponerlas, compartirlas, co crearlas. No eres caos puro y ahí radica la belleza de tu esencia.

Ves tu caos porque te enseñaron a verlo, nadie señaló tu ternura ni tu compasión ni tu cariño.

Pero están ahí y laten con una intensidad que es difícil dejar de mirar.

Entiendo que te mueve la fuerza del deseo, ¿y como no iba a moverte? Siendo la poderosísima mujer que eres.

Pero no eres solamente eso. Nunca lo fuiste.

Hay un hogar en ti que ofreces al mundo. Un espacio seguro al que creo que pocos tienen acceso y que por extraño que te pueda sonar, muchos matarían por encontrar. Muchos mueren sin encontrar.

Creo que eres el sueño de muchas personas que aún ni conoces. Y creo que si no las conoces aún es porque tu has olvidado que puedes ser eso. Que ya eres eso. Que ya te pertenece.

Como sé que un día te mirarás al espejo, con un niño en brazos llena de amor y de miedo a partes iguales y entonces sabrás que de hecho sí. Siempre fuiste todo eso. Siempre podrás ser todo aquello que te propongas, e incluso te sorprenderás de acabar siendo cosas que ni sospechabas que serías.

Pero seas quien seas, nunca serás solo tu caos, ni solo el deseo ni solo aquello que otros te pidieron que fueras.

Pase lo que pase siempre habrá ahí dentro el alma de la niña radiante, llena de curiosidad y afecto que sonríe a la cara de las pesadillas y que alumbra los rincones más oscuros de este mundo.

Para mí siempre fuiste eso. No lo dudé ni un momento.

En mi móvil no estás guardada como Raquel, sino como Ra. Porque si tu no gobiernas el sol no sé quien carajo lo hace.

Así que cada vez que el brillo de alguien trate de apagar el tuyo recuerda que no naciste para ser contenida sino para ser vista, comprendida y amada.

Quien no haya entendido eso quizá debió buscarse a una del montón.

Gracias por ser mi amiga, mi confidente y mi maestra en tantos ámbitos de mi vida. Me has enseñado a ser mejor pareja, mejor profe, y no me cabe duda, algún día una mejor madre. 

Que nadie te convenza jamás de lo contrario.

Que nadie se atreva jamás a sugerirte lo contrario.

Eres un cambio en el mundo de quienes te rodean.

Y quien no tome eso tan valioso que eres... Tía, que se joda.

Te quiero :)