martes, 13 de abril de 2021

Los que son como tú

 Este texto no es solo para ti. Este texto es para la gente como tu.

A lo largo de mi vida os he conocido, y creo que a estas alturas he aprendido bien a distinguiros. A veces no de lejos, pero tarde a temprano la soberbia os sale a flote y delata todo lo que hay debajo. Nada.

Y como os jode esa nada ¿Eh? Como intentáis taparla desesperadamente con quilos de libretas vacías, de textos y textos que son siempre lo mismo "Me siento solo y al final soy nada" o "Me siento solo y al final soy todo", depende lo que hayáis consumido, speed, la lástima de algún amigo camuflada de cariño o vuestro propio reflejo en el espejo, que podéis huir de muchas cosas, pero de eso no se escapa nadie.

Con el tiempo he comprendido que hay gente que crea y gente que recicla. Como el Sálvame, como Auronplay. Que necesita que el mundo le de algo con lo que llenarse la boca para poder llamarlo "arte" (Si tiene los huevos de mentirse hasta ese punto) o empleo (Si el ego no sube tan alto). Porque al final todo se reduce a eso. Cuando no eres nada solo te queda el ego.

Cuando te quedas cada vez más solo el problema es de los demás, ego. Cuando no dejas de fracasar el problema lo solucionaré pronto, tened paciencia, ego. Cuando no generas atracción hacia nadie el problema es de la sociedad que le da mucha importancia al sexo y es una promiscua, yo eso no lo necesito, ego. Cuando te dicen treinta veces que no, el problema es de ella que no sabe verme, que está rota, que no sabe como vivir su vida como yo creo que debería vivirla, EGO. 

Pues os vais a llevar una sorpresa, amigos. El problema sois vosotros. El problema reside en esa capita de pintura satinada color sueños que le ponéis cada día a vuestra mediocridad. El problema está en esa facilidad con la que os mentís a vosotros mismos, porque siempre es más fácil mentirse que meterse ahí dentro ¿No? En ese pocito de manos vacías, sueños rotos, miradas distantes, egoísmo, pataletas e inmadurez que en fondo sabéis que sois. Que de vez en cuando recordáis. Porque dejadme que os ahorre el martirizar a vuestros amigos con una vida de pucheros, ¿esa pena profunda que os consume, esa soledad que os abruma? No es vuestra durísima vida. Sois vosotros recordando lo que sois, es la bestia de abajo, recordándoos que sigue viva, tras vuestra máscara de genio excéntrico un payaso sigue latiendo.

Así que permitidme la aclaración (que no consejo, porque por mí os pueden dar pero bien por el culo) de alguien que por suerte o por desgracia se ha cruzado en su camino con varios de vosotros:

Tarde o temprano lo único que os queda es vuestro agujero y vuestra droga. 

Solo os pediría que al menos tengáis la bondad de acabar ahí por vuestra cuenta y dejarais de empequeñecer a los demás.

martes, 6 de abril de 2021

Melancolía

 Quien soy. Me resulta muy difícil desarrollar quien soy. No tanto por quien, sino por el qué. Así que empezaré por ahí.

Soy Melancolía. Soy algo pequeñito que hace siempre mucho ruido. Un ruido que se escucha solo desde dentro y que retumba en las paredes constantemente, todos los días. Soy un pesar que prevalece aún en los momentos más cálidos. Soy el motivo por el que bebo cuando bebo sola. Soy una cadena que me ata a una pena muy profunda, a un dolor muy profundo, a una soledad muy profunda.

Soy aquella que siempre le recuerda, aquella que parece que sigue viviendo con él en una ciudad paralela, la que se quedó sola cuando él se marchó. 

Sé que en algún momento fui lo único que me mantuvo con vida.

Soy la que juzga a la gente que percibo pequeña, la que entorna los ojos con condescendencia. Soy la que cree que merece más de lo que recibe, la que se enfada y grita cuando todo le pasa por encima. La que saldría a la calle armada, la que dice "No te quiere", y susurra "No le quieres". Y se acuesta a mi lado cada noche dejándome un sabor amargo si no hay abrazos que me consuelen.

Soy una niebla de "Te lo dijes". Soy la montaña rusa de emociones injustas que me sacuden cuando pasa algo de tiempo sin que nada cambie. Soy la inconformista, la que me recuerda que no me quieren suficiente, que no soy una prioridad, que no aprendo lo suficientemente rápido, que no me escuchan o no me entienden.

Soy la pedrada que me rompe las ventanas que cierro para que no entre el aire. Soy los gritos en el pasillo y los arañazos en las paredes. Soy un montón de post its por toda la casa recordándome que sigo triste.

Pensarás que soy solo el enemigo. Pero a ratos soy y he sido agua. Tanto soy tormenta como soy la calma.

Soy lo que llena el silencio cuando estoy sola. Soy la red de seguridad que no me deja caer cuando todo me derrumba. Soy aquello que queda cuando todo lo demás se ha ido. Y me recuerda que sigo aquí. Luchando.

Soy la autoestima que me grita "Vales más de lo que te valoran". Soy el empujón cuando tomo decisiones de mierda, de las que no tienen opción correcta, pero aún así han de tomarse. Soy la fuerza que vive en mis entrañas cuando pierdo el resto de las cartas. 

Soy mi arte más puro, el que trasciende, el que cuenta historias y transmite verdades. Soy la que aguanta, firme, y le pone colores al desamparo.

Soy la que mataría por los que ama, la que sale a la superficie cuando alguno se pierde, y va con todo, va hasta la muerte.

Así que supongo que al fin y al cabo solo soy yo vulnerable. Mi yo más ciego y mi yo más fuerte.

Al final soy solo mi yo superviviente.