Ayer me dijeron algo que me recordó a ti. Me dijeron algo
como “Pero yo te quiero”, y entonces me acordé. Tal vez tu ya lo hayas
olvidado, fue hace muchísimo tiempo, pero un día estábamos dando una vuelta por
la playa, supongo que sobre esta misma hora, hablando de cualquier cosa, hasta
que como siempre la conversación tomó un ritmo más serio. Concluiste esa
conversación diciéndome “Ojalá bastara con amar”.
Puede que después de ese día tu olvidaras aquella frase,
pero a mi me ha perseguido mucho tiempo. Cada vez que perdía algo “Lo quiero
tanto, lo necesito tanto… ojalá amar fuera suficiente para que algo fuera tuyo”.
Ha llovido mucho desde entonces. Y me he repetido esa frase
en mi cabeza muchísimas veces, pero con poquísimas cosas. Supongo que solo con
las que eran más dolorosas de dejar marchar, o era más duro entender que no me
pertenecerían nunca. Aún hoy me la sigo repitiendo.
Acabo llorando siempre que
lo hago, creo que es algo que me ata a la tierra, que me hace ser consciente de
las cosas. Es lo único que tiene la decencia de decirme a la cara “Nunca será
suficiente”.
Y de verdad que agradezco esa sinceridad, pero hay veces que
duele demasiado.
Duele demasiado darme cuenta de que yo todavía sigo
esperando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario