.
Está volviendo a hacer frío en casa. Del que no se calienta con mantas y estufas.
Me da la sensación de que empiezo a estar cada día más débil, me despierto cansada por las mañanas y no tengo sueño por las noches. Se me acumulan el cansancio y las ojeras, y sinceramente tampoco tengo muchas ganas de buscar soluciones a nada últimamente.
Sí, ya sé que eso no te parece bien.
No pensé que pudiera volver a sentir esto, que pudiera volver a "no sentir", de hecho. Es como si poco a poco me fuera apagando y haciendo pequeñita hasta desaparecer casi del todo. Me he dado cuenta de que he dejado de reirme. He dejado de disfrutar de las cosas. No tengo hambre, no me apetece caminar ni dibujar. Noto como empiezo a salirme del camino.
Me estoy quedando sin energía, se consume sin más. Ya no puedo moverla, ni defenderme de nada que se me eche encima. Sé que tu me dirías que me diera un empujón, y que le exigiera a mi cuerpo que se moviera hasta sacar fuerzas de debajo de las piedras. Pero no es tan fácil ahora que estoy sola.
Siento estar siendo tan negativa pero te echo muchísimo de menos.
Espero verte aparecer por cualquier sitio, escucho tu voz en todas partes. Sigo rezando para que todo sea una broma pesada del universo. Para que de golpe se recontruyan mis cuatro paredes y todo vuelva a tener un sentido para alguien. Supongo que me falta un tiempo antes de poder hacerme a la idea de lo que me está pasando.
¿Cuando termina esto? ¿Cuando empieza a tener sentido todo por lo que he luchado? Me dedicaste los últimos años de tu vida. Moriste sin haber tenido aquello que siempre habías deseado entre tus brazos. ¿Cómo puede alguien no romperse teniendo esa certeza cada día?
Las cosas no tienen por que acabar bien. La vida no hace promesas a nadie. ¿Y si a la larga no hay luz al final del túnel?
La gente buena sufre hasta que se vuelve mala, y yo estoy desquiciándome.
No hay comentarios:
Publicar un comentario